jueves, 30 de mayo de 2013

COMO JUGAR A DUNGEONS AND DRAGONS EN CINCO SENCILLOS PASOS


1.- Conseguir un grupo para jugar Dungeons and Dragons

Grupo para jugar Dungeons and Dragons
Conseguir un equipo para jugar Dungeons and Dragons, no es tan difícil.
El primer paso suena más difícil de lo que es en verdad. Es común asumir que se necesita algún tipo de persona especial para un grupo de Dungeons and Dragons, pero lo cierto es que cualquiera que esté dispuesto a aprender y tenga una mente abierta, va a ser un gran jugador. A veces, las personas que uno menos esperaría, resultan estar interesadas en jugar; por ello, cualquier persona que sea agradable y espontánea merece al menos el intento de preguntarle si le gustaría jugar Dungeons and Dragons. Compañeros de colegio, trabajo, universidad, primos y hermanos, todos son posibles candidatos, independientemente de la experiencia que tengan en cuando a juegos.
A veces resulta difícil explicar qué es un juego de rol a quien nunca antes ha oído de ellos, por lo que recomendamos ver esta página: ¿Qué es un juego de rol? Que está diseñada para quienes no saben nada sobre éste mundo, pero sólo necesitan un empujoncito para entrar en él.
La idea es conseguir un grupo de cinco personas en total. Aunque grupos más experimentados podrían jugar con menos, para un grupo que recién está empezando, cuatro jugadores y un Dungeon Master son la fórmula mágica.
Protip: No importa si nadie en el grupo tiene experiencia. Los libros de Dungeons and Dragons 4ta Edición están diseñados para que sean fáciles de digerir; así que basta con que tengan la voluntad de aprender.

2. Definir quién va a ser Dungeon Master

Dungeon Master para jugar Dungeons and Dragons
Alguien tiene que matar a los jugadores…
Una vez se ha formado el grupo, es necesario definir quien va a ser Dungeon Master la primera vez. Lo más probable es que haya alguien que se ha dado el esfuerzo de reunir a las personas, buscar el material y leer ésta entrada; lo cual le da cierto conocimiento adicional. Ésa persona bien podría ser el primer Dungeon Master del grupo.
Sin embargo, no hay ningún tipo de regla o límite para quien desee tomar la batuta. Dirigir una sesión, sin importar de qué juego, es una actividad sumamente personal y lleva la marca de cada persona. No existen dos Dungeon Master que dirijan de la misma manera; cada cual tendrá su propia manera de aproximarse a las reglas, situaciones y jugadores; y es precisamente esa individualidad lo que enriquece cada partida. Por ello no hay una fórmula para “Hacerlo bien”, sino solo palabras de aliento para decidirse a hacerlo.

3. Aprender a jugar Dungeons and Dragons

Idealmente, cada persona del grupo, bien sea jugador o Dungeon Master, debe por lo menos haber leído de manera rápida el libro que le corresponda: “Manual del Jugador” o “Guia para el Dungeon Master”. No es necesario que se aprendan las reglas y mecánicas de memoria, después de todo, se juega con los libros en la mesa; pero para un grupo que recién se forma, la primera sesión es una de aprendizaje y se facilita muchísimo el trabajo del Dungeon Master de enseñar las dinámicas generales del juego, si es que los jugadores por lo menos entienden los conceptos básicos, que se explican en las primeras hojas de “El Manual del Jugador”.
Mesa para jugar dungeons and dragons
Así se ve una mesa de tarde de domingo.
En ésta medida, el Dungeon Master designado es el único que sí tiene algo de trabajo extra, pues una vez que ha tomado el bastón de mando, recae sobre él solucionar y arbitrar las dudas que se puedan presentar en los jugadores una vez que el juego ha empezado. No olvidando nunca que él, como árbitro, tiene la última palabra, aunque en el libro diga lo contrario.
También puede ayudar con los nervios de un Dungeon Master primerizo, y con las dudas de jugadores neófitos, el mirar vídeos de sesiones de Dungeons and Dragons. Por ejemplo: “D&D Next With Chris Perkins (English)
Cris Perkins es un gran Dungeon Master y la sesión del vídeo es sumamente cálida, muy parecida a la sesión que uno puede esperar en la sala de su casa cuando el grupo ha cogido el ritmo y olvidado la vergüenza. Se puede apreciar en el vídeo, como el Dungeon Master maneja situaciones para las que no estaba preparado a través de la improvisación; y trata de mostrar que no se trata de hacerlo bien, sino de “hacerlo divertido”. Evidentemente las primeras sesiones no van a ser tan fluidas como la que se aprecia en el vídeo, pero con el tiempo, no es difícil que lleguen a ser así.

4. Aventura y materiales para jugar Dungeons and Dragons

Al tener ya los libros y las personas para jugar, el resto de materiales son mucho más fáciles de sortear.

La aventura:

Se pueden usar aventuras ya publicadas, como la que se incluye en el paquete de libros enlazado anteriormente o se puede crear una aventura propia. La decisión en éste sentido depende mucho el Dungeon Master, pero cualquiera de las dos funciona igualmente bien. Una gran manera para conseguir ideas al momento de hacer una aventura corta es mirar dibujos animados, tomar el objetivo del héroe durante un episodio, y convertirlo en un objetivo para los aventureros. Por ejemplo: “Rescatar a un amigo” o “proteger una aldea de los bandidos que la han estado atacando” son ideas simples que pueden ayudar al Dungeon Master y a los jugadores a hallar su ritmo y acostumbrarse a jugar.

Dados para Dungeons and Dragons:

 


Juego de dados completo.
Afortunadamente, los dados más importantes, los de 20 lados, son un poco más fáciles de conseguir que los demás, dado que también se usan para juegos como: “Magic: The Gathering”. Idealmente cada jugar debería tener su propio dado de 20.
Resolver el problema de los demás dados tampoco es demasiado difícil. Existen aplicaciones para Android (Dice Roller), iOS (Dice Roller Simulator) y online (D&D Online Dice-Roller), que hacen el tiro de los dados de manera virtual y ayudan a que el juego continúe.

5. La primera sesión de Dungeons and Dragons

Para éste punto, todo lo necesario para el juego de rol debería estar en su lugar: las personas, el Dungeon Master, los libros, la aventura, etc. Lo único que falta es poner una fecha y hora para que los dados empiecen a rodar.
De manera general, una sesión de Dungeons and Dragons dura entre cuatro y seis horas, es decir, una tarde. Aunque es posible hacer sesiones más cortas, dada la naturaleza impredecible del juego, es mejor tener una amplia ventana de tiempo; por ello a menudo se juegan los fines de semana.
Generalmente es el Dungeon Master quien va a poner hora y jugar para cada sesión, pues es él quien necesitará tiempo para preparar el material y la historia. 


ESPERAMOS QUE OS SIRVA DE AYUDA

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